Por fortuna Twitter se inventó hace sólo unos años. Gracias a eso, a que no existía, tenemos momentos históricos memorables y totalmente respetados por todos.
Me explicaré.
Se ha descrito Twitter de muchas formas: sistema de microblogging, nuevo medio de comunicación, plataforma para la difusión de ideas en micro mensajes de 140 caracteres, y mil y una aproximaciones más. Ni uno sólo ha acertado.
Twitter es un sistema de comentarios para la vida real. Eso es todo. Es como si hubiésen puesto un formulario para dejar comentarios a todos los momentos de la vida real. ¿Sabes la cajita para dejar comentarios que hay debajo de cada vídeo de Youtube? pues ahora te la han puesto en tu vida. Fuera de Youtube y fuera de Internet. Ahora cada momento de la actualidad es tan comentable como un vídeo de Youtube.
Se deben haber publicado en blogs, vídeos en Youtube, estados en Facebook y todo tipo de webs con espacio para comentar, cientos de miles de millones comentarios. Ninguno de ellos sirvió para absolutamente nada. Jamás hubo uno útil. Nunca.
Voy a dejar aquí este enlace, es un buen ejemplo de lo que estoy hablando y estoy seguro de que te va a ayudar a entenderme: “¿Estamos dentro de un agujero negro?”. Lee los comentarios de ese post. Bien, ahora sabes de lo que estoy hablando. Si no lo sabes, si no has sentido una mezcla de vergüenza, lástima y rabia al leer los comentarios de ese post seguramente es porque tú eres uno de esos idiotas que se pasa el día comentando videos y blogs en Internet. Uno de esos que tiene un mal chiste para cualquier cosa que le pongan delante. Un imbécil.
Hay un momento de esos respetados por la humanidad entera de los que hablaba al principio. La llegada del hombre a La Luna. Dejando a un lado la polémica conspiranoica del caso concreto, esas imágenes tienen un aire solemne, unas voces que suenan a radio vieja nos anuncian que el hombre ha salido de la Tierra y ha puesto su pie en La Luna. Después del descubrimiento de América hay que reconocer que este probablemente sea uno de los grandes momentos de la historia de la humanidad. Un tema serio para todos. El que más y el que menos, lo ve y se siente orgulloso.
Ahora imagínate que en 1969 todo el mundo hubiése tenido Twitter y hubiésemos tenido que ver la llegada del hombre a La Luna aderezada con comentarios en twitter, en tiempo real, de un montón de hijos de la gran puta queriendo ser los protagonistas del momento con su maldita nota de humor en forma de tuits y hashtags. Todo hubiese sido diferente ¿verdad?. Todo hubiese sido una mierda.
Hace tiempo estaba sentado en una mesa con otras tres personas más. Dos de ellas estaban hablando de un tema del que yo no tenía ni idea, pero que me parecía interesante. Me estaba enterando de cosas que no sabía. Había en esa misma mesa sentada una cuarta persona que al igual que yo no tenía idea del tema del que se estaba hablando, pero en lugar de callarse y escuchar, coño no todos los días tienes sentado a alguien delante que te está enseñando algo, optó por hacer un chiste de cada cosa que se decía. Lo juro, un chiste cada 3 minutos, cortando la conversación y mi digestión. Estoy seguro de que si haces memoria te habrás visto en esa misma situación más de una vez o que incluso hayas sido tú el puto pesado de los chistes.
Con el tiempo, he llegado a la conclusión de que esa gente que hace chistes en cualquier momento del día, o peor aún, 24h al día, son gente normalmente carente de ninguna característica o virtud destacable y que al mismo tiempo no aguantan un minuto sin ser los protagonistas de la acción. No soportan que alguien cerca de ellos este acaparando la atención. Son capaces de destruir la conversación que estén presenciando, sea cual sea, con tal de que se les preste LA ATENCIÓN QUE SE MERECEN. Son gente sin ningún talento, que suplen sus carencias con un chiste. Una persona así es capaz de clavarse un tenedor en el ojo con tal de ser el protagonista del momento, así que imagina lo que está dispuesto a hacer con la llegada del hombre a La Luna.
Ahora con Twitter se les abre un nuevo mundo de posibilidades, tenemos al gracioso, a los graciosos, metidos en nuestra pantalla del ordenador o en nuestra pantalla del teléfono móvil “chisteándolo” todo. Cuando veas a uno de ellos, bloquéalo y marca su cuenta como SPAM. Limpia Internet de ellos. Son abanderados de la estupidez, capaces de destruir todos los recuerdos y momentos de los que seas testigo reduciéndolos un chistecito. Son La Nada que devoraba el reino de Fantasía, pero en su versión más mediocre. Si siguen así, cuando pase el tiempo, nos habrán engañado con sus chistes malos y pensaremos que hemos vivido en una época que no mereció la pena ser tomada en serio, una época en la que todo fue ridículo y evidentemente, eso no es cierto.